El increíble micrófono que delató a Enrique Iglesias en pleno escenario
El increíble micrófono que delató a Enrique Iglesias en pleno escenario
Hay momentos en la vida de un artista en los que todo parece estar perfectamente calculado: las luces, la coreografía, el vestuario, la pista musical, el público… y, por supuesto, el micrófono.
El problema es que a veces el micrófono tiene otros planes.
Eso fue, al menos, lo que pareció ocurrirle a Enrique Iglesias durante los NRJ Music Awards 2016, celebrados en Cannes, Francia. El cantante había llegado a la ceremonia en un momento especialmente importante de su carrera: además de participar en la gala, recibió un Premio de Honor por sus 20 años de trayectoria.
Todo parecía ir viento en popa.
Hasta que llegó el momento de cantar.
Y entonces, el pequeño aparato que debía ayudarlo a cantar terminó convirtiéndose en algo parecido a un testigo incómodo.

Enrique Iglesias y el micrófono que terminó delatándolo
La escena ocurrió mientras Enrique Iglesias interpretaba «Duele el corazón», su éxito junto a Wisin. Según las crónicas de la época, durante la actuación se produjo un problema con el audio que hizo que la voz que se escuchaba en la transmisión no pareciera coincidir con lo que Iglesias estaba haciendo sobre el escenario.
Y aquí es donde la situación comenzó a adquirir tintes de comedia involuntaria.
Porque Enrique seguía ahí.
El escenario seguía ahí.
Las luces seguían ahí.
El público seguía ahí.
Pero, aparentemente, la canción también decidió seguir por su cuenta.
En un momento de la actuación, Iglesias dejó de acercarse el micrófono a la boca y levantó los brazos para animar al público, mientras la voz de la canción continuaba escuchándose. La escena fue interpretada por numerosos medios como una evidencia de playback y rápidamente comenzó a circular por redes sociales.
En otras palabras: el cantante parecía haber abandonado momentáneamente la conversación con el micrófono… pero el micrófono, o mejor dicho, el audio que acompañaba la actuación, decidió continuar hablando.
Y eso nunca es una buena señal.
Cuando el micrófono se convierte en testigo
Imaginemos por un instante que aquel micrófono pudiera hablar.
—¿Enrique? ¿Todo bien?
—Todo perfecto.
—¿Seguro?
—Seguro.
—Entonces… ¿por qué sigo escuchando tu voz si estás saludando al público?
Silencio.
Ese habría sido, probablemente, el peor interrogatorio posible para un cantante.
El episodio resultó especialmente llamativo porque la actuación estaba siendo transmitida desde una gala de gran exposición internacional. Además, apenas unos minutos antes, Enrique Iglesias había recibido un reconocimiento por su trayectoria. El momento que debía ser una celebración terminó compartiendo protagonismo con un inesperado problema técnico y con las dudas sobre el uso de una voz pregrabada.
El curioso caso de «Duele el corazón»
La canción elegida tampoco ayudó demasiado a disimular la situación.
«Duele el corazón» era uno de los grandes éxitos de Enrique Iglesias en aquel momento y contaba con la participación de Wisin. La actuación tenía todos los ingredientes de un número pensado para levantar al público.
Y lo consiguió.
Aunque quizá no exactamente de la manera prevista.
Porque cuando un cantante se separa del micrófono y la voz continúa escuchándose, el público puede empezar a preguntarse si está viendo un concierto… o una especie de videoclip con presupuesto millonario y una persona moviéndose delante de la cámara.
La prensa de la época fue especialmente dura con el episodio. El País describió el problema como un incidente que dejó en evidencia que la actuación no era completamente en directo, mientras otros medios señalaron un problema de sonido que provocó la polémica.
La diferencia entre ambas interpretaciones es importante: lo que está documentado es el incidente y el problema de audio; la interpretación sobre exactamente qué ocurrió técnicamente varió según el medio.
Pero para el público que estaba viendo la actuación, el resultado era mucho más sencillo de entender:
El micrófono había hablado.
Y no precisamente para ayudar.

La canción continuó… y Enrique también
Lo curioso es que el episodio no terminó ahí.
Después de «Duele el corazón», Enrique Iglesias continuó con «Tired of Being Sorry», de modo que la actuación siguió adelante a pesar del incómodo momento.
Y quizá esa sea la parte más humana de toda la historia.
Porque un error en directo puede convertirse en una catástrofe… o simplemente en uno de esos momentos que, con el tiempo, terminan formando parte de las anécdotas de una carrera.
Enrique Iglesias tenía dos opciones: quedarse congelado pensando en lo que acababa de suceder o continuar con el espectáculo.
Eligió la segunda.
Después de todo, si algo sale mal en un escenario, siempre existe una vieja regla no escrita:
Sigue sonriendo, sigue caminando y actúa como si todo estuviera bajo control.
Aunque el micrófono tenga otras opiniones.
La moraleja: nunca subestimes a un micrófono
Desde entonces, aquel momento quedó asociado a una de esas curiosas historias de la música en directo en las que un pequeño detalle técnico puede convertirse en el protagonista absoluto.
La moraleja podría ser muy sencilla:
En un escenario puedes controlar las luces, el vestuario, la coreografía y hasta el fuego artificial. Pero nunca sabes cuándo un micrófono decidirá contar su propia versión de la historia.
Y, en el caso de Enrique Iglesias, aquel micrófono terminó teniendo algo que decir.
Por eso, si alguna vez estás sobre un escenario y decides alejar el micrófono de tu boca, asegúrate primero de que tu voz también se haya ido de vacaciones.
Porque si continúa cantando por ti…
Bueno.
Digamos que acabas de contratar al testigo menos discreto de la historia de la música.
Y ese testigo no sabe guardar secretos.
«A veces, el problema no es que el micrófono esté abierto. El problema es que decide contar lo que está escuchando.»
Una anécdota para recordar
El incidente de Enrique Iglesias en los NRJ Music Awards 2016 no necesita convertirse en una acusación personal para resultar curioso. Lo verdaderamente interesante es cómo un instante inesperado puede transformar una actuación perfectamente planificada en una anécdota que el público recuerda durante años.
En la música, como en la vida, hay momentos que nadie ensaya.
Y algunos de ellos tienen micrófono propio.
Para ampliar la información sobre el incidente, consultar la cobertura de El País sobre la actuación de Enrique Iglesias en los NRJ Music Awards 2016: El País — A Enrique Iglesias el ‘playback’ le juega una mala pasada.
También puedes echar un vistazo a nuestro Debate y Trivia relacionados.
