Género: Ska
El Ska es un género musical que surgió en Jamaica a finales de los años 50, siendo el precursor directo del Rocksteady y el Reggae. Su identidad rítmica es inconfundible y se basa en el «walking bass» (una línea de bajo fluida que camina por la escala) combinado con el «skank» o síncopa, que es el acento marcado en los tiempos débiles del compás (el «upbeat»). En Iberoamérica, el ska adoptó una personalidad explosiva y festiva, integrando poderosas secciones de metales (trompetas, saxofones y trombones) y fusionándose con ritmos tropicales y rock. Se caracteriza por su alta energía, ideal para el baile conocido como «skanking», y por una estética que a menudo utiliza el patrón de cuadros blancos y negros (el checkerboard) como símbolo de unidad racial.
Los debates sobre el Ska se centran a menudo en la tensión entre sus distintas «olas», analizando si el sonido purista y elegante de la primera ola jamaiquina (años 60) es superior a la tercera ola (Ska-Punk de los 90) que es más rápida y distorsionada. Se discute intensamente sobre el rol de la sección de metales, debatiendo si una banda puede ser considerada de ska si carece de vientos o si estos son reemplazados por sintetizadores. Asimismo, las discusiones contemporáneas exploran la función social del género, analizando cómo el ska ha pasado de ser una música de celebración de la independencia en Jamaica a convertirse en un himno de resistencia obrera y antifascista en países como México, Argentina y España.
En este género musical se agrupan debates que exploran su origen, evolución, características sonoras y el significado cultural de sus letras. A través de distintas canciones, artistas y épocas, los debates invitan a reflexionar sobre cómo este género expresa identidades, conflictos, emociones y transformaciones sociales.










